PELIGROS DEL BLANQUEAMIENTO DENTAL CASERO

Con el paso del tiempo, los dientes pueden ir perdiendo su tonalidad por distintos motivos, ya sea el consumo de determinados alimentos como así también por mantener hábitos perjudiciales para la salud en general, como fumar y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

El blanqueamiento dental en los últimos años fue ganando protagonismo, pero desafortunadamente también aumentaron las alternativas hogareñas para imitar los resultados. Si bien las sugerencias caseras muchas veces implican el uso de elementos naturales como cáscara de naranja, jengibre, aceite de coco y frutillas, se vuelve peligroso al momento de incorporar sustancias como bicarbonato de sodio, agua oxigenada, jugo de limón y peróxido de hidrógeno en altas cantidades.

El poder blanqueador de todos los elementos mencionados anteriormente es falso, y frotarse los dientes con este tipo de elementos puede generar un efecto abrasivo en el esmalte dental, dañándolo e incluso puede generar problemas de sensibilidad dental a largo plazo. El esmalte dental no se regenera, por lo que estas prácticas podrían derivar en tratamientos mucho más complejos como coronas de recubrimiento total o carillas dentales.

Desde la Caja de Odontólogos recomendamos que si estás pensando hacerte un blanqueamiento dental primero consultes con tu Odontólogo para saber la preparación previa, los cuidados posteriores para estar seguros de esa decisión y realizar el tratamiento siempre con un profesional.